Ponencia y algunas reflexiones en torno a las nuevas formas de comunicar y hacer política en la Sociedad Red, compartidas en la V Cumbre Mundial de Comunicación Política.

Este pasado 2014 tuve el honor de participar en las dos Cumbres Mundiales de Comunicación Política, tanto la celebrada en Cartagena de Indias en marzo, como la celebrada en México DF en diciembre. Igualmente espero poder hacerlo -si el trabajo me lo permite- en las siguientes (la próxima será en junio 2015 en República Dominicana).

Cumbre Mundial Comunicación PolíticaEn la última cumbre, la de México DF, se presentó el libro “Tendencias en Comunicación Política en Iberoamérica” en la que se recogen 50 conferencias exclusivas, entre las que tengo el honor de estar. Más concretamente con la ponencia:

Política del siglo XXI y ciudadanía digital. Estrategias para una comunicación política eficaz, ética y democrática

 

Ahora, algunos meses después, y tras la publicación del citado libro comparto con todos ustedes la transcripción de dicha ponencia, esperando pueda servir para compartir reflexiones y experiencias sobre un tema que me apasiona y en el que trabajo:

Política del siglo XXI y ciudadanía digital. Estrategias para una comunicación política eficaz, ética y democrática

Más de 2000 años de historia para pasar del papiro egipcio al papiro digital, y al igual que el soporte, la comunicación ha ido variando junto a esta nueva Sociedad. No existen 2 sociedades, digital y física, existe una sola que se nutre de ambos mundos, y tanto usemos o no computadoras, nos convierte a todos y todas en ciudadanía digital.

Me explico con un ejemplo, hoy en día, un simple comentario en twitter de un reconocido asesor financiero en Wall Street es capaz de generar tanta riqueza o pérdida como lo que costaría acabar con la hambruna en un país. Es la nueva teoría del caos y del efecto mariposa.

La Asamblea General de la ONU consideró internet como derecho humano, ya que “no sólo permite a los individuos ejercer su derecho de opinión y expresión, sino que también forma parte de sus derechos humanos y promueve el acceso de la sociedad en su conjunto”, acceso que “debe mantenerse especialmente en momentos políticos clave como elecciones, tiempos de intranquilidad social o aniversarios históricos y políticos”

Esta nueva Sociedad presenta nuevos hábitos, hemos pasado

  • Del todos al nosotros, mi gente, mi grupo, mi pandilla

  • Del escucho y veo, al tengo una opinión, y la comparto

  • Del acepto o me gusta a soy crítico y lo quiero compartir

Hemos pasado de un producto válido para todos, del consumo de los mismos contenidos, a multitud de fuentes de información, suministros,…

Y aunque inicialmente se planteaba la posibilidad de un problema de cohesión social, lo único que ha variado ha sido la relación, que pasa de ser geográfica a psicográfica. La interacción es más profunda pero con menos personas.

Surgen nuevos conceptos:

  • Periodismo ciudadano, miles de personas generando información y compartiéndola, como se comprueba en los acontecimientos que día a día vemos en la historia reciente y en los noticieros de cualquier medio de comunicación
  • Procomún, el bien que debe ser regulado y protegido porque es de todos y de nadie a la vez. La economía del bien común, compartir y pensar de forma global es parte de esta nueva sociedad
  • Cultura, Conocimiento, software, todos libres y abiertos, compartir cultura, conocimiento, código es la mejor manera de progresar, mejorar, …
  • Sociedad del conocimiento, porque la información no es suficiente, necesitamos conocimiento
  • Sharismo, Sociedad-Red, principios que conforman esta nueva Sociedad del 2.0
  • Big Data, un montón de información que mediante su procesamiento se convierte en sabiduría

El propio TIME ya refleja este cambio de Sociedad, del YOU al protester, al ciudadano en el centro de la acción política.

Porque la ciudadanía utiliza las herramientas tecnológicas, que ya es algo cotidiano de esta nueva Sociedad, para comunicarse, compartir, informarse,….. Antes esa tecnología estaba en manos de unos pocos privilegiados (hackers, informáticos que con cualquier actuación tenían mucho impacto, pero que dada la dificultad para realizarlas y la necesidad de Cumbre Mundial Comunicación Políticamuchas habilidades se producían de muy de tarde en tarde) pero ahora son muchas y muchos los que las usan para decir que ya está bien, que están cansados de no participar, que quieren otro tipo de política, nace la Tecnopolítica.

Estamos viviendo en plena Sociedad -RED como ya hace años definió Castells.

Una sociedad hipersaturada, donde el problema ahora no es la información, sino separar el grano de la paja. Pero una sociedad propicia para nuevas ideas, nuevas maneras de conversar, comunicarnos, crear, compartir,…y en el que surge con fuerza los principios de la ética hacker y la filosofía del sharismo: “Primera vez en la historia de la humanidad en la que no es el que menos información comparte el que más poder tiene”.

Internet se ha convertido en la fuente de información, de la realidad que está ocurriendo en este momento, y es el mejor canal para difundir al instante la información en situación de crisis política.

Ahora bien, ¿es compatible esta nueva Sociedad-Red con el sistema actual político?

Hablamos de ética y valores 2.0, una ética de tipo axiológico que defiende principios irrenunciables y compartidos por todos, tales como conciencia social, libre acceso a la información, anti-corrupución, pasión, libertad, verdad, lucha contra la alienación del hombre, igualdad social, valor social (reconocimiento entre semejantes), accesibilidad, actividad, preocupación responsable, curiosidad, creatividad e interés.

Principios que como la comunicación política debe contribuir a la democracia deliberativa, a la ciudadanía activa, y no, como lamentablemente ocurre, al intento de aprovecharse de la Sociedad- Red y todo lo que ha significado.

La Política ha sido devorada por la comunicación política.

Pero nos guste o no, la política del siglo XXI está influida por estos valores: meritocracia, ética hacker, tecnopolítica,… valores del 2.0 como son la co-creación, las comunidades, que son dueñas de sus propias creaciones mediante la inteligencia colectiva y no de los propietarios de la marca. Política en su sentido más amplio, que no partidos.

Los usuarios colaboran si ellos quieren, y son las marcas las que están al servicio de ellos.

Las entidades pierden el poder de la comunicación, el canal unidireccional ya no es el exclusivo, se comunica muchos a muchos.

Pasamos del voto cada 4 años, a tengo una opinión, uso todas las herramientas de comunicación posible para mostrar mi disconformidad, y una vez más, comunicando emociones, sentimientos, … que genera empatía, apoyo, difusión, viralidad,…. valores de las redes sociales o 2.0

Pasamos igualmente de “la verdad del medio de masas” a tengo el poder de comunicar.

O lo que es lo mismo, pasamos de:

  • Los medios son el mensaje (McLuhan en 1970) a

  • El pueblo es el mensaje:

    • ya no es suficiente la autoría

    • el mensaje está vivo y en constante transformación

  • El mensaje son las personas. Si éstas no están de acuerdo, lo expresaran

Y de ahí, a las revueltas de la primavera árabe, y el sinfín de movilizaciones mundiales, como los indignados o 15m.

Que gracias a diversos estudios, como los desarrollados por BIFI (grupo de investigación de la universidad de Zaragoza) nos confirman lo que ya era visible en las propias movilizaciones:

  • Organización sin intervención exterior, red auto-organizada

  • Nuevos usuarios se incorporan, pero casi siempre hacia los nodos más relevantes

  • Mayoría de mensajes concentrados en principales nodos (existencia de usuarios relevantes)

  • No hay nodos indispensables aunque hay nodos importantes que cohesionan

  • Diversidad y heterogeneidad de actores principales

O bien los estudios de Ipsos Public Affairs sobre los acontecimientos del propio 15m:

  • De 850,000 a un millón y medio de personas fuertemente implicadas
  • De 6 a 8,5 millones de personas que participaron de alguna manera (casi la cantidad de votos que sacan los dos grandes partidos políticos españoles)
  • De 34 millones de españoles (75% de la población) que mostraron simpatía
  • Y en Mayo 2013, dos años más tarde de las movilizaciones del 15m, el 70% población mantienen interés

Otros estudios, como los de Gather Estudios revelan que:

71% de los participantes en el 15m no pertenecía a ningún partido político

y el 6% no estaban en redes sociales

Además, podemos comprobar como los medios, que inicialmente no reaccionan ante el cambio, al final asumen esta nueva realidad, solo es necesario comprobar las portadas de los principales medios españoles.

Y una vez más, se demuestra la ley de la fractura tecnológica, o como los cambios informáticos, que siempre se realizan con mayor velocidad y brusquedad en el ámbito tecnológico, son poco a pocos asumidos por los diferentes sectores que constituyen la Sociedad, siendo en el ámbito político el que más tarde asume dichos cambios.

¿Un ejemplo? Erdogan y sus contundentes afirmaciones:

Hay un problema llamado twitter”

eso que llaman redes sociales solo crea problemas para la sociedad actual”

Y nos planteamos algunas preguntas:

¿ la actual sociedad? ¿la suya? ¿la de las plazas y espacios urbanos ocupados?

¿Es a caso que lo que triunfa en la red es lo que va contra el establishment? Y si fuese así, ¿la comunicación del siglo XXI servirá para frenar, encauzar o espolear la indignación colectiva?

Y aún más, ¿puede un partido político asumir una reivindicación contra si mismo?

Estamos viviendo una nueva re(D)volución, basada en los valores 2.0:

  • Jerarquía vs Autoridad

  • Consignas vs Ideas

  • Propaganda vs Conversación

  • Fidelidad vs Compromiso

Y, veamos un nuevo ejemplo.

¿Qué ocurrió para que de unos pocos indignados en la puerta del sol se pasara a esto?

Algunos datos y/o conclusiones a la que llegan los que han estudiado la parte más sociológica del 15m:

  • La red canaliza pero no crea

  • Surgen por la indignación y por la injusticia

  • Es un proceso que se repite en casi todas las movilizaciones:

  • El sentimiento de respaldo colectivo aumenta el poder de las decisiones individuales.

  • Emociones compartidas y retroalimentadas, mediante la tecnopolítica

  • Momentos de extraordinaria atención y concentración colectiva

  • Se generan nuevos espacios de autorganización:

  • Más inclusivos y distribuidos

  • Sin intermediación y vinculación

Mientras, los gobiernos, las administraciones públicas a lo suyo, siguen sin entender, sin compartir los valores, las necesidades de esta nueva ciudadanía digital, siguen inmersos en un “divorcio” ciudadanía – administraciones públicas.

Mientras la gente en la calle exige democracia, participación, justicia, anticorrupción,…. las administraciones gastan ingentes cantidades de dinero públicos en mil y una herramientas web, consultorías, anuncios,…. que luego ni son utilizadas ni conocidas por la ciudadanía.

Los datos del estudio del Observatorio Nacional de las Telecomunicaciones y la Sociedad de la Información lo dejaban patente:

El 91,5% de los ciudadanos consideran necesaria la participación de los ciudadanos en los asuntos públicos” y el “58,6% considera los canales de participación existentes como insuficientes”

Existe un completo descrédito de administraciones y partidos, de la figura del político tradicional. El agotamiento y apatía de la ciudadanía solo se ve roto cuando surgen movimientos ciudadanos que luchan contra el establishment, contra la indignación colectiva que supone ver como no hay futuro, no hay esperanza, solo crisis y más crisis, sin posibilidad alguna de mejora o cambio.

Y de nuevo, se vuelven a repetir los hechos, ahora en las marchas del 22 de marzo de 2014:

  • Otra vez calles y plazas llenas de personas, millones de personas en toda EspañaComunicación Política cuarto poder

  • Represión policial y foco en los altercados de cuatro vándalos

Mientras tanto, ¿dónde está el cuarto poder? Avergonzando a la ciudadanía, mostrando en sus portadas del 23 de marzo que no ocurrió nada, o en su defecto, mostrando actos vandálicos y cifras muy alejadas de la realidad de la calle. Sólo unos pocos medios, principalmente extranjeros, reconocen la importancia y el clamor popular.

Necesitamos una comunicación eficaz, basada en valores 2.0, meritocracia, compromiso, una conversación real, en una respuesta acorde a lo que espera la ciudadanía, y no a un simple gesto por moda.

Además, en la comunicación política, necesitamos que lo que se comunica sea interesante para la ciudadanía, no para el político o la entidad que lo quiere comunicar o vender.

Hablamos igualmente de comunicación eficaz, ¿eficaz para qué fines? Porque más eficaz que Goebbels, ya me dirán. Debe ser eficaz, si, eficaz para la democracia y la ética profesionalmente hablando. La comunicación y las campañas no pueden ser excluyentes.

Y sí, la eterna pregunta, todo esto parece evidente, pero… ¿Cómo?

Algunas estrategias:

  • Estrategia de la Escucha activa, necesitamos monitorizar, escuchar lo que dicen de nosotros, lo que ocurre en nuestra realidad y nuestro entorno 2.0, para poder entender qué ocurre y cómo actuar.
  • Estrategia de la compromiso, el engagement o lo que es lo mismo, basándonos en creación de una comunidad entorno a nosotros.
  • Estrategia de viralidad. Idea con fuerza que se retransmite mediante la implicación del usuario, que se convierte en garante del mensaje. Nunca olvidar que lo que se transmite se realiza porque nos divierte o nos convence, no por obligación.
  • Estrategia de cocreación.

Un montón de proyectos coordinados por la ciudadanía, por organizaciones civiles, con aportes de voluntarios, y basados en la inteligencia colectiva, ¿por qué no apoyarlos?, que no fagocitarlos.

Proyectos que mediante trabajo colectivo generan informen de donde van nuestros impuestos, o donde hay espacios culturales, de mapeo, o incluso que aclaran los propios datos de las administraciones publicas. Cientos de ejemplos a lo largo del planeta.

Como casi al final de la película el quinto poder:

Una nueva revolución de la información, infinitamente más poderosa que la anterior, el quinto poder, que inevitablemente va a arroyar a sus predecesores. Todos los viejos modelos mueren antes que los nuevos puedan sustituirlos y por eso necesitamos más hombres valientes….

Los tiranos del mundo deberían temblar, porque ahora tenemos el poder de pedir la información que, algún día no muy lejano, acabará derrocándolos”

Necesitamos:

Hombres valientes, valientes como los que estáis aquí, a los que espero haber traslado no solo algunas estrategias, seguro conocidas por todos, sino la necesidad de la ética en la comunicación política, la necesidad de una nueva comunicación para una nueva política del siglo XXI, en la que primen valores como conversación, meritocracia, honestidad, compromiso, anti-corrupción…

Si seguimos pensando que existen dos mundos, el virtual y el físico, o el de la calle y el de nuestros despachos, … el que ahora es virtual pero ocupa los espacios públicos, pronto ocupará tu espacio.

En este día...


Ramón

Apasionado del Conocimiento Libre y de las personas. Autor de Software Libre y Comunicación

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