Software Público Internacional es un ambicioso proyecto del CLAD (Centro Latinoamericano de Administración para el Desarrollo) y co-auspiciado por el PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo),  en el que participan numerosos países latinoamericanos como Chile, Ecudador, Perú, Paraguay, Costa Rica, Brasil, Argentina o Venezuela.

SPI

Como indica Jorge Cabezas, Delegado por Argentina al Proyecto Software Público Internacional Subsecretaría de Tecnologías de Gestión – Secretaría de Gabinete, Presidencia de la Nación, en el portal Somoslibres.org:

El proyecto Software Público Internacional es una resultante de la denominada Red Colaborativa de Software Libre y Abierto de América latina y el Caribe, iniciativa motorizada desde 2007 por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo con base en la Universidad Federal de Minas Gerais, Brasil. Allí comenzó a gestarse, sobre la base de la investigación y desarrollo de Software Libre y abierto como alternativa superadora a la cada vez más significativa brecha entre las soluciones ofrecidas en el mercado (generalmente, provistas por los países más desarrollados) y las necesidades a nivel local o regional por los países en desarrollo, especialmente en las áreas de e-gobierno y e-gobernanza, donde las condiciones de acceso a sistemas y aplicaciones de licencia propietaria eran, por lo oneroso, casi prohibitivas para las administraciones subnacionales.

Así, frente a una situación de dependencia tecnológica que hacía vulnerables a los países con menor capacidad de investigación y desarrollo que emprendían la implementación de estrategias de Gobierno Electrónico, la posibilidad de plantear la adopción de soluciones basadas en Software Libre, que pudieran ser compartidas, mejoradas y distribuidas en base al modelo de desarrollo colaborativo del Software Libre, con el consecuente ahorro para las arcas públicas (debido a la gratuidad del sistema), y a la vez generando un “ecosistema” capaz de sostener y brindar soporte a los sistemas y aplicaciones implementados, fue configurando una tendencia que atrajo la atención de los Estados latinoamericanos, entre los cuales, por su propio peso específico, en términos de capacidad de investigación, desarrollo e innovación, Brasil tomaría la delantera, originándose lo que se conocería como Software Público Brasileño (SPB).
El fundamento de esta experiencia reside en el tratamiento del sistema como “bien público”, es decir, como un bien económico cuya naturaleza es no rival y no excluyente, estando disponible para el usufructo de cualquier potencial usuario. A la fecha, el Portal de Software Público brasileño cuenta con 100 mil usuarios registrados y 48 soluciones puestas a disposición, que son utilizadas también por otros países de la región.

 

Entre sus principales fines. replicar el exitoso modelo brasileño de crecimiento y libertad en la administración pública: SPB http://www.softwarepublico.gov.br/, un repositorio de software libre al que toda la Administración Pública Federal debe consultar antes de contratar cualquier desarrollo de software, y comprobar que no existe ya la solución en ese enorme repositorio.

Aunque en un principio, el término Software Público crea cierta controversia, su promotor Corinto Meffe, siempre aclara que Software Público es 100% software libre, pero agregándole la connotación de que es creado/propiciado/pagado por el Estado, y por lo tanto, añade más obligaciones.  Es lo que siempre decimos los partidarios del software libre en las administraciones públicas, y las preguntas que una y otra vez siempre lanzo, como es posible que nuestros representantes políticos y técnicos despilfarran el dinero público en cuantiosas licencias cuando lo que deberían es fomentar y defender que todo software que se haga con dinero público debe estar a disposición de todos y por lo tanto, convertirse en patrimonio público.

“Su creador, Corinto Meffe, ha dicho en más de una ocasión que es 100 por ciento equivalente a “software libre”, sólo que “agrega” algunas obligaciones al creador del mismo, en este caso el Estado. Es importante entender que el software que ingrese al proyecto SPI quedará inmediatamente bajo la licencia GPL, o sea, será Libre.

A este ambicioso proyecto se han ido uniendo año tras año la mayoría de paises de Latinoamerica y el Caribe, con la participación de los principales países de la región, como es el caso de Argentina:

“El mundo está dejando de hablar de SL para hablar de software de uso público: todo lo que se desarrolla desde lo público tiene que ser compartido (…) este es el objetivo que queremos nosotros”, dijo el jefe de Gabinete.

Software Público InternacionalHace unos días tuve la oportunidad de volver a  participar en el encuentro de Software Público Internacional que se celebró en Buenos Aires, en esta ocasión por videoconferencia y poder saludar a un montón de buenos amigos y convencidos de las bondades que el software libre aporta a los gobiernos, pero sobre todo, de la obligación moral que conlleva tener un puesto de responsabilidad en un gobierno y despilfarrar el dinero público pagando licencias o royalties de uso a multinacionales extranjeras en detrimento de la soberanía, la independencia y la creación de riqueza.

En este día...


Ramón

Apasionado del Conocimiento Libre y de las personas. Autor de Software Libre y Comunicación

3 comentarios

Rodrigo · 24/08/2011 a las 8:42 pm

El intercambio tecnológico y de conocimientos es clave para el desarrollo. Es una visión a largo plazo. La vida da vueltas, dicen. Hoy por tí, mañana por mi!

Ramón Ramón · 24/08/2011 a las 10:34 pm

ASí es, es clave y de primera importancia para el desarrollo de los pueblos, la ciudadanía y el progreso

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