Tras la constitución de una empresa, toca buscar una cuenta de banco para la empresa o pyme, y… no es fácil (si no puedes salir de casa)

Si, ya sé, ¿cómo es posible que con la que nos está cayendo a nivel mundial se me ocurra montar una empresa en plena crisis del coronavirus? Pero…. lo primero y para mi disculpa, es un proyecto que vengo madurando desde hace meses, desde que decidí regresar a atender varios proyectos que tenemos en España.

Además, ya es la tercera vez que lo hago, justo hace 8 años, y también en Málaga, lo intentaba como autónomo: A emprender se aprende emprendiendo, o lo que es lo mismo, me hago autónomo. Después, justo hace dos años y medio en México, montando RRyCia, consultora que sigue muy vigente y al pie del cañón en varios países (aunque a mi me toque apoyar en la distancia por el confinamiento).

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Y ahora una SL en España (para aportar mi granito de arena).

Tras varias semanas de reuniones con posibles clientes, presentar muchas propuestas de trabajo y servicio, y apoyado por diversos organismos de apoyo al emprendimiento, principalmente el CADE, dependiente de la Junta de Andalucía, y luego Promálaga, empresa del Ayuntamiento de Málaga, ya tengo mi SL recién constituida: IGlobalIdea SL

Todo tras los trámites burocráticos habituales:

  • Solicitud al Registro Mercantil Central de que el nombre que quieres usar no está siendo usado
  • Constitución notarial de la empresa
  • Inscripción de la misma en el Registro Mercantil
  • Alta en Hacienda y en la Seguridad Social
  • ….

falta uno más, crear una cuenta de empresa y como no puede ser de otra manera, comienza la búsqueda de las 3 B (Buena, bonita y barata).

La mejor cuenta de empresa

En ese sentido, y aunque ya venía semanas mirando opciones mientras iba preparando toda la documentación y entregaba posibles propuestas de trabajo, al final, siempre es lo mismo, trabas y más trabas en las diversas entidades bancarias, y de nuevo, destacando las fintech por encima del resto en facilidades y servicios.

Vayamos por partes. Lo primero es definir qué se busca o necesita. Lo habitual es buscar una cuenta básica para arrancar, que no tenga costes o mínimos y que además sea fácil y rápida su apertura.

En dicho sentido y como imaginaba, aunque la banca tradicional tiene servicios dirigidos a esta necesidad. Bankia, Bankinter, Sabadell o Santander lo complican demasiado, incluso dándose la paradoja que Bankia, pese a que anuncia una cuenta on, te obliga a llamar y hacer las gestiones en la oficina. El Santander, por su parte, lo complica tanto el alta que igualmente hace necesario ir a la oficina (cabe recordar que no son días para ir a ningún lado). El Sabadell ya lo probé y aunque dicen que son gratis, luego no lo son, y lo he comprobado en carne propia, pero además, hay multitud de casos en las redes sobre ellos.

BBVA me ha parecido la entidad tradicional que más fácil lo pone, se puede hacer todo por internet, aunque requieres de certificado digital de la empresa y… por el momento a la espera.

Así que de nuevo, toca optar por la neobanca o servicios fintech, en dicho sentido 3 propuestas: Revolut, N26 y Quonto.

N26, Revolut y Qonto: ¿cuál es la mejor?

N26 es super-recomendada, pero tiene un gran inconveniente, no te dejan tener una cuenta business si ya tienes una personal, como ya es mi caso.

Revolut, que ya la tengo a título personal y la recomiendo mucho y me sumo a las buenas opiniones sobre Revolut. Arranqué el proceso de alta y.. espero terminarlo, pero el que tengas que terminar todo el proceso usando el inglés hace que todo se complique, por no hablar que seguro no tendré un IBAN español en la empresa.

Y sin lugar a dudas, la que más expectación está generando, la primera cuenta Fintech o NeoBanco para empresas: Qonto, que además, si la abres con mi enlace nos dan 10€ a cada uno. Por si fuera poco, además de ser un banco destinado en exclusivo para empresas y autónomos, el primer mes es gratuito (para que puedas probarlo sin problemas) y no tienen permanencia ni condiciones alguna.

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El alta en Qonto fue simple, sencilla, directa, automáticamente te asignan tu número de cuenta (IBAN español) por si te urge ya cobrar, y en menos de 24 horas ya tenía la cuenta validada y con la tarjeta enviada. De cualquier manera, en estos días espero contaros mi experiencia más detallada.

Tras constituir una empresa hay que abrir una cuenta bancaria, no siempre es fácil ni barato, pero hay motivos para la esperanza en la fintech y también en algunas entidades que apuestan por la modernización

¿Y tú, me recomiendas alguna otra?


Ramón

Apasionado del Conocimiento Libre y de las personas. Autor de Software Libre y Comunicación

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