Estamos viviendo un cambio en las estrategias de marketing desde hace unos años y no es un cambio fortuito. Es el resultado de la estandarización del uso de Internet en la mayoría de los hogares y dispositivos móviles en la actualidad, y con ello el cambio de preferencias de las masas con respecto a los medios que consumen.

Hace unos diez años la publicidad por Televisión era lo más, ya que las audiencias de televisión eran descomunales, pero hoy día apenas algunos programas logran mantener la misma audiencia que antes, y apostar por la publicidad en televisión ya no es tan beneficioso.

Así está ocurriendo con muchas de las estrategias tradicionales de publicidad. ¿Están cayendo en la obsolescencia, o aún es útil hacer uso del marketing tradicional? ¿En cuáles casos es conveniente? Veamos un poco este tema para que sepas cual método publicitario escoger al momento de impulsar tu proyecto u empresa.

El alcance del Marketing Digital

Se puede resumir el Marketing Digital a todo aquel que se hace a través de Internet. Pero si lo desglosamos notarás que se trata de un ámbito gigantesco: Publicidad en redes sociales, por correo electrónico, ads en páginas web, marketing de influencers, marketing de contenido y más.

Del 54 al 57% de la población global cuenta actualmente con acceso a Internet, por lo tanto, más de cuatro mil millones de personas son, idealmente, receptores potenciales del marketing digital. Además, más de tres mil millones de esos usuarios acceden a Internet a través de dispositivos móviles como tabletas y celulares inteligentes, lo que quiere decir que se mantienen en conexión constante durante todo el día y probablemente todos los días.

La otra ventaja del Marketing digital es que tiene la propiedad de ser lo que yo llamo “camaleónico”. Cuando vemos una valla publicitaria o recibimos un volante tenemos la consciencia de que estamos presenciando publicidad, y por lo tanto somos capaces de discernir si queremos aceptar su sugerencia o no; pero la mayoría de las veces que nos encontramos con un anuncio en internet está camuflado con el contenido que estamos leyendo, o es idéntico a las imágenes que estamos buscando, o tiene la forma del botón que necesitamos cliquear, y accedemos a ellos casi hipnóticamente. En Internet es posible adaptar la publicidad para que llame la atención dependiendo de las páginas que escoges visitar, y por ese motivo el nivel de eficiencia del marketing digital es descomunal.

El Alcance del Marketing Tradicional

Pero el Marketing digital tiene sus fallas. Nos encontramos en una época de transición en la que no todas las generaciones acostumbran o disfrutan del acceso a Internet. Es posible que todos los miembros de una familia tengan la posibilidad de usar internet, pero probablemente los mayores a 50 años no lo tengan como una actividad rutinaria y acudan a ello sólo como una herramienta ocasional, por ejemplo cuando necesitan revisar sus cuentas bancarias, abrir el correo electrónico o traducir algún texto, y en esas breves visitas a la web no hay mayor oportunidad de que estas personas se encuentren con la publicidad. Es por esto que depender al 100% del Marketing digital es un error.

El Marketing tradicional tiene su alcance asegurado en esta generación que no nació ni se crió con acceso a Internet, y que siguen considerando a la televisión, la radio y la prensa como sus medios de información y entretenimiento principales.

Pero esto no quiere decir que este tipo de Marketing sea efímero. El Marketing tradicional no sólo abarca los tres medios de comunicación previos a Internet, sino también la entrega de volantes, las vallas publicitarias, las revistas, el correo, el cine, las muestras gratis en centros comerciales y supermercados… ¡Está en todas partes! Aun cuando elijamos no ver televisión ni escuchar radio seguimos saliendo a la calle y realizando nuestras actividades cotidianas, y nos fijamos en el estampado del costado de los buses, y nos provoca tomar el mismo refresco que el protagonista de la película, y nos probamos la muestra de perfume.

Allí está, la publicidad tradicional aun haciendo de las suyas. ¿Cómo afirmar que está cayendo en la obsolescencia el único método de publicidad que existe donde sea que vayamos? Tengamos o no tengamos Internet, tengamos o no tengamos tecnología, seguimos viendo publicidad gracias al marketing tradicional.

5 tips para escoger tu estrategia de Marketing

Queda claro que ambos métodos son útiles, y aunque evidentemente es más eficiente ponerlos en práctica juntos, no todas las empresas tienen los recursos necesarios para una campaña publicitaria de tal calibre. Si estás dentro de ese grupo de emprendedores que se ve obligado a escoger, aquí te dejo 5 tips que te ayudarán a tomar la decisión:

  1. Estudio del cliente: Si conoces a fondo el producto o servicio que ofreces debes tener una idea de a qué tipo de público va dirigido. Si va dirigido a un público joven, de cómo máximo 30 años, en su mayoría estudiantes, el marketing digital puede servirte. Si más bien es para señores del sector laboral, o señoras del hogar, o similares, es mejor si te decantas por el marketing tradicional.

  2. Disposición de tiempo: Si consideras que tienes tiempo de publicar en redes sociales, y contestar correos electrónicos, y revisar semanalmente las gráficas del alcance de tu estrategia para enmendar los errores, o al menos cuentas con alguien que haga todo esto por ti, entonces puedes embarcarte en una estrategia de marketing digital. Si eres una persona ocupada y quieres algo que dé resultados inmediatos, el marketing tradicional te será más útil.

  3. Capital de inversión: Si tu proyecto o negocio apenas nace y aún no tienes presupuesto suficiente para hacer grandes inversiones en publicidad, el marketing digital es lo que necesitas; hay formas gratuitas de hacer publicidad en Internet y las estrategias pagas son económicas, por no hablar de las estrategias de growth hacking. Si cuentas con dinero suficiente para forrar la ciudad con el logo de tu empresa entonces seguro podrás costearte una eficiente campaña de marketing tradicional.

  4. Trayecto de la compañía: Si tu empresa ya tiene cierto recorrido, es una marca reconocida al menos en tu localidad, tienes clientes que pueden dar fe de la calidad de tus servicios o productos y lo que necesitas es un impulso para expandirte, el marketing digital te ayudará a lograrlo. Si apenas estás lanzando tu producto al mercado y quieres hacerte un renombre y asegurar una clientela, el marketing tradicional lo logrará más rápido.

  5. Evaluar la competencia: ¿Qué tipo de marketing está usando la competencia y cuánto éxito tienen? Si tienen un éxito notable, te recomiendo usar el mismo sistema de marketing que usen ellos e invadir los mismos espacios tratando de ofrecer publicidad mejor enfocada. Si su éxito es regular o inapreciable, te recomiendo usar la estrategia de marketing opuesta a la que hayan escogido ellos.

Por último, toma en cuenta que cualquier estrategia publicitaria sólo resulta exitosa si se hace de la manera correcta, y que siempre será provechoso consultar a un experto antes de tomar riesgos.

¿Pero compartir un anuncio en Facebook o repartir un centenar de volantes no ponen en riesgo a nadie?

En este día...


Ramón

Apasionado del Conocimiento Libre y de las personas. Autor de Software Libre y Comunicación

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