El negocio de las apps gratuitas. Eres tu y tus contactos.

Cuando hablo de gratuito no hablo precisamente de software libre, sino de esas apps para móviles o aplicaciones web como, apps de redes sociales, que usamos inocentemente sin entender en muchos casos que permisos les estamos dando.

Muchas de las plataformas se han preocupado porque​ el público tenga una sensación de control de datos,  digo sensación porque los últimos leaks de WikiLeaks  llamadas Vault7 han demostrado que los servicios secretos acceden igual a nuestros datos aunque no les demos permiso, pero en principio al menos nos aseguramos que una empresa privada no pueda acceder a cierto contenido privado sin infringir un par de leyes.

Por ejemplo las fotos que subimos a Facebook solo para cierto grupo de personas debieran quedar solo visibles para ellos y si probamos que Facebook no cumple lo que promete lo podríamos llegar a demandar, lo mismo con móviles, etc…

Pero aquí entran en juego las apps a las que les damos permiso para acceder a nuestros datos para cosas tan “inocentes” como ver a qué celebridad sos parecido.

Claro que al darle permiso no le estoy dando permisos para ver una foto en particular sino todas mis fotos y  por lo general nadie vuelve a revocar el permiso luego de usar la app por lo que este queda de por vida, o al menos por la vida de la aplicación que suele ser más corta que la nuestra por suerte, es decir que no solo dimos permiso para que la aplicación accediera a todas nuestras fotos y vídeos u otro contenido sino que a partir de ese momento le dimos permiso para espiarnos en presente pasado y futuro.

F-Droid is an installable catalogue of FOSS (Free and Open Source Software)

Este store de aplicaciones para Android,  similar a Google Play pero con aplicaciones libres y mucha mas información sobre permisos.

Hay muchas otras aplicaciones que piden permisos como juegos u otras aplicaciones que usan nuestra cámara o micrófono o los datos de ubicación.

He aquí una forma elegante de espiarnos con nuestro consentimiento.

 

Por esa razón yo utilizo un dispositivo “bobo”, un viejo teléfono sin mis datos reales y asociado a una cuenta que no está conectada a ningún otro perfil mio,  para instalar aplicaciones que no me generan confianza  y por otra parte tengo muchas cuentas para acceder a sitios en los que no quiero ser reconocido ¿paranoia?


en Android a partir de la versión 6 se pueden gestionar permisos para cada aplicación ya que en muchos casos no los necesitan incluso después de instalados,


Y basta del argumento “yo no tengo nada que esconder” porque es mentira, no solo si tenés cosas que esconder, sino que podes estar perjudicando a terceros sin saberlo, al fin y al cabo para eso existen los cruces de información.

Por ejemplo, cuando se va a montar un ataque a alguien siempre se busca el punto más débil, si necesitara información sobre un político no trataría de hackear su móvil, es más facil hackear el de un pariente, secretaria/o o hasta su médico.

Las implicaciones de publicar toda nuestra información son complejas y para otro artículo pero créanme que no es solo paranoia (es mentira eso que dicen de mi que uso un sombrero de aluminio, solo lo uso cuando salgo de mi casa 🙂 los efectos son reales y nos afectan a todos.

“No digas que no tienes nada que esconder porque ni siquiera tu sabes que tienes que esconder ni de quién.”

En este día...

3 comentarios en “El negocio de las apps gratuitas. Eres tu y tus contactos.

  1. eulalio

    Esta frase: “Y basta del argumento “yo no tengo nada que esconder” porque es mentira, no solo si tenés cosas que esconder, sino que podés estar perjudicando a terceros sin saberlo, al fin y al cabo para eso existen los cruces de información.” Me parece fundamental, es el argumento básico que muchos no aceptan.

  2. Diego Reguero

    No siempre es así, hay desarrollos que son software libre hechos por aficionados sin esa intención.
    Tampoco hay que caer en la trampa de que es software de pago o somos el producto, no todos son productos de grandes corporaciones, hay que estar vigilante.

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