¿Perjudica el monopolio de la SGAE a los propios autores?
Esa es la pregunta que se plantea hoy en el portal económico de Terra. La respuesta es contundente: «Sí. Y por partida doble.» y los datos/afirmaciones demoledoras:
«…la imagen del colectivo de autores y artistas en España no es que sea mala: es peor que lamentable, desastrosa a todas luces»
«… el 60% de las personas consultadas odiaba ya más a la SGAE que a Hacienda. No se puede caer más bajo»
«La Comisión Nacional de la Competencia, en su informe anual, ha señalado que el monopolio de la SGAE en el cobro de los derechos de autor perjudica tanto a los consumidores como a los propios creadores. Sus tarifas son abusivas, sus procedimientos escasamente democráticos, y el resultado no puede ser otro que socavar gravemente los cimientos del sector cultural en España. La caída de un 17% de en las ventas de música no se puede achacar ni a la mal llamada piratería cibernética, ni a la crisis: empieza a padecer los mismos síntomas que el cine español. Falta talento e imaginación, por una parte, y empieza a crecer el rechazo y la hostilidad del público a cualquier producto cultural “made in spain”. Mal negocio.»
«Las ventas de música y cine español caen en picado, pero nunca antes la SGAE ha generado tantos ingresos»
Pero… aún hay más, no se vayan todavía, ahora viene lo peor, porque si nos vamos al análisis de El País: Sainete sin derechos de autor:
«… Es un sainete cuya primera parte se compone de diversos episodios de espectáculos benéficos que son obligados a pagar el 10% de la recaudación. Haya o no haya beneficios y aunque intérpretes y autores no cobren, la Sociedad General de Autores (SGAE) se lleva su parte. ….
Ahora asistimos a la penúltima escena. La Comisión Nacional de la Competencia (CNC) publica un informe demoledor contra las entidades de gestión de los derechos de autor (la SGAE, con el 70% de los autores, y otras siete, que se dedican a gestionar los derechos de otros que no sean compositores, cineastas o coreógrafos). Considera esta comisión que no hay transparencia en la gestión de estas entidades, que actúan como monopolios, que aplican tarifas no equitativas y que la Ley de Propiedad Intelectual debería reformarse.
La reacción pone los pelos de punta: para demostrar que no hay monopolio, cuatro de las ocho entidades se unen para defenderse. Y tanto las entidades como la ministra de Cultura alegan que la propiedad intelectual debe ser respetada (¿quién lo ha cuestionado ahora?) y asegurando que se cumple la ley. ¡Pues claro! Ése es el problema, podría responder la CNC.»
Ante todo ésto, y con estudios como La justicia podría mejorar si no se aplicase el canon digital, calificativos como SGAE: Entidad de ricos para opresión del pueblo y/o SGAE: Nuevo robo a mano armada ¿Cómo podemos seguir permitiendo, asumiendo estas claras inconsistencias?: