No se si influido por la serie Life, y su filosofía Zen, o por mi visión más social del software libre como parte de una Comunidad, como parte de un Movimiento Social, con la herramienta del Conocimiento Libre, pero gracias a Carlos, y su post ¿Qué esperamos para cambiar?, pregunta que yo también me hago con mucha constancia, llego a este interesante artículo Software Libre, Política, Ideologías y Religiones
en el que uno a uno, va relacionando todas las principales ideologías políticas, inclusive las propias de algunos países, las religiones y sus fines con los que tiene el software libre. Y entonces volvemos a una pregunta recurrente:
«¿cómo siendo tan pocos los beneficiarios reales del software privativo, son tantos los que cooperan a su sostenimiento en contra del sentido común?»
y a una reflexión que comparto plenamente:
«Tanto hablar todo el mundo de innovación; y la que está más a mano, la que resultaría más fácil, menos costosa y que tendría una repercusión global sobre todo el sistema productivo, dotando a todos los sectores de un mayor control sobre su propia capacidad de innovación y de crecimiento; a esa, la de sustituir el software caro, secreto e inseguro que habita en la mayoría de los ordenadores de particulares y empresas, por software libre, no se atreve casi nadie.»