Ciudades colaborativas y tecnologías que humanizan entornos

Hablemos de tendencias para este próximo año. En este 2016 la etiqueta “colaborativa” se aplicará a múltiples conceptos. Desde la economía y el consumo, a la política, pasando por las actividades creativas. También al desarrollo urbano.

¿Qué ventajas puede tener vivir en las emergentes “ciudades colaborativas?

Ciudad Colaborativa

Ciudades Colaborativas

Soy de pueblo pero vivo en una ciudad desde hace algo más de 20 años. Aquel tránsito desde un municipio rural hasta el entramado urbano de una capital me enfrentó a nuevas formas de convivencia y comunicación. Los vecinos ya no eran parte de la familia y de golpe, pasaban a ser desconocidos y anónimos. Las distancias se hicieron más grandes, el ruido mayor, el ritmo más rápido, y de algún modo, mi conocimiento y apego al entorno se hizo más débil, menos profundo.

Se ha hablado mucho de “deshumanización”, de la sensación de “desarraigo” que sufren muchos de sus habitantes, de la falta de identidad  y la proliferación de “no lugares” que vuelven gris el alma de las ciudades. Frente a esta realidad ¿Podrían las nuevas tecnologías romper este aislamiento y ayudarnos generar nuevas relaciones con nuestro entorno y las personas que lo integran?

Nadie puede discutir que las redes han roto las fronteras. Somos capaces de interactuar con individuos en el otro extremo del planeta en tiempo real, intercambiar información, comprar, vender…  Las tecnologías nos han situado en la “aldea global” pero ¿han reforzado nuestros lazos con la comunidad más próxima en la que nos integramos?

Hemos vivido mucho tiempo de espaldas a las personas que teníamos más cerca, ignorando el potencial de estas relaciones de proximidad. Hasta que alguien reparó en el extraordinario valor de un concepto clave: compartir.

Hoy esta reconciliación está más cerca.

Las redes nos están brindando la oportunidad de colaborar para transformar la realidad física, social y política más próxima.

Esta semana se ha celebrado en la Facultad de Comunicación de Sevilla el “I Encuentro Internacional sobre Tecnopolítica Smart cities, co-creación y gobierno abierto”, organizado por el  Grupo Interdisciplinario de Estudios en Comunicación, Política y Cambio Social  .

La jornada ha abordado entre otras cuestiones el ciberactivismo y los movimientos sociales, el factor tecnológico en el desarrollo rural y el auge de la economía colaborativa, con fórmulas de intercambio que van desde los “grupos de consumo”, pasando por los “bancos de tiempo”, hasta los espacios compartidos para el “coworking” y otras iniciativas innovadoras que han logrado una alta participación en ciudades grandes y no tan grandes.

Podríamos decir que en actualidad la ciudad inteligente se está convirtiendo en la ciudad colaborativa. ¿Revolución o involución? Antes de que surgieran BlaBlaCar, Carpling, Uber, AirbBnB… mucho antes de que se popularizara el intercambio de bienes y servicios gracias a las redes, en los pueblos ya se practicaba esta suerte de trueque de labores y productos, favor por favor, hoy por ti mañana por mí, que se tenía solidariamente entre los vecinos y vecinas de un mismo barrio, de una misma calle… Es este espíritu de colaboración, de ayuda mutua con la mirada puesta en el ahorro de recursos, tiempo y esfuerzos, lo que desde mi punto de vista podría hacer más habitable el entorno urbano y más apacible el tempo de nuestras ciudades.

La realidad es que hoy las nuevas tecnologías están siendo claves para que vivamos en ciudades más conectadas y eficientes, pero igualmente podrían resultar decisivas para el desarrollo  de una nueva cultura urbana, que fomente la implicación del individuo y  su participación en los procesos de cambio y transformación. Ciudades más humanas e inclusivas, con transformaciones como las documentadas en el proyecto “Hacia la Ciudad Humana” que focaliza en las urbes de países emergentes.

Salir a la calle, mirar a los ojos, saludar, saber del otro, compartir gustos, aficiones, sumar esfuerzos en favor de una misma causa. En definitiva, compartir, ese verbo que a muchos está ayudando a vencer esta sensación de desarraigo, de pérdida, y les está reconciliando con el mundo.

En este día...

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